25/03/2004 

.despierta
Pasan de las 12 del mediodía, intento escribir una carta en la que se explique algo que todavía no sé si decir. La responsabilidad hoy no importó. Ayer tampoco. Le di la espalda a las obligaciones y hasta mi nuevo pasatiempo pasó al segundo (si no es que al tercer) lugar.

Podría salir a la calle y olvidarme de todo lo demás, comprar un dulce de coco y subir el volúmen de la música. Luego caminar sin dirección.

Tal vez podría llegar a esa tienda de discos donde siempre observan a la gente como si hubieran entrado a robar, no lo sé, visitar aquel café donde sólo asiste gente mayor de 50 años a hablar de política y futbol.

Estoy harto de este lugar y hasta hace unos minutos no lo había notado. No lo había querido notar, ahora recuerdo la razón por la que accedí a tomar ese estúpido trabajo que -sin darme cuenta- ya no disfruto.

Y he aquí mis opciones:
1. Dejar todo como está y seguir ignorándolo.
2. Salir de la fantasía y enfrentarme a la realidad que es mucho más aburrida.
3. Tomar una mochila, meter unas cuantas cosas, guardar algo de dinero e irme de aquí.

Creo que haré lo primero, no siento ánimos de hacer lo segundo y la última opción es algo que no pienso volver a hacer.-
 
escrito por tazerk a las 12:47 | email | mensaje