24/05/2005
.plática amena
Hace catorce días me miró fijamente y la inevitable discusión comenzó.
—¿De nuevo te vas sin despedirte? Ya es una costumbre, antes dejabas una nota o varios billetes, ahora sólo te marchas.
—Claro, ¿no eras tú quién decía que siempre se adquieren nuevas costumbres que sustituyen las aburridas rutinas? Aprendo, sólo eso.
—¿Aprender? Aprender es dejar una parte de ti atrás cuando esos nuevos conocimientos son un pretexto para olvidar. Entonces no aprendes, me ignoras para olvidarme.
—No es olvido, es aburrimiento. La crítica rutinaria apaga cualquier ilusión, la transforma en un castigo que no estoy dispuesto a soportar. El sol y tus quejas mañaneras abruman todo mi ser y lo transforman en un pez de un estanque sin agua.
—Tus metáforas son tan estúpidas como tus excusas.
—No las has escuchado todas.
—He escuchado suficientes.
Arrojó el café manchando mi camisa y mojándome el rostro. Qué desperdicio.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 01:08 |
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