4/07/2005 

.un poema que sí fue
No todos los días camino bajo la lluvia.
Tampoco llueve a diario.
No todos los días camino descalzo por un sendero de vidrios que no causan heridas.
No todos los días me da por pensar en ti.

No es depresión de inicio de semana.
Tampoco un desesperado acto redentorio.

Quienes lo hicieron lo saben
la sensatez es un problema
que sólo los dementes
afrontan sin retroceder.

Me detuve frente al hombre de metal
y le conté de los atardeceres
me miró con indiferencia
e ignoró todo lo que dije.

Recité su popular poema
y sonrío.

Empaqué lo necesario
para lo indispensable no hubo espacio.

Pude traer tus cartas
o todas las historias
pero tenías razón y no tenías razón
cuando al despedirte
dijiste sin pensarlo
adios.

Quizá llame para escuchar tu voz
o a ella para molestarla
tal vez a alguna dama sin rostro que me indique por dónde ir
o hable con desconocidas en busca de aventuras
o como último espectáculo me arroje de un edificio a una calle desolada.

Te extrañaré hasta que se cierre la puerta
y regresaré a dónde quedé la última vez.
Porque aquí son las tres de la mañana.
Cuando allá todavía no.

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escrito por tazerk a las 03:05 | email | mensaje