20/08/2005
.more than two lines
He visto el reloj en cinco ocasiones por la misma razón —apenas lo devuelvo a mi bolsillo izquierdo olvido la hora—. Realmente no importa la hora, es sólo una sensación de incomodidad lo que me lleva a repetir esto una y otra vez, algo mecánico, como sonreir cuando me encuentro con un rostro conocido en la calle o ignorar el sonido del teléfono.
Desempolvé un antigüo disco que escuchamos una tarde en que sustituímos la escuela por una conversación plagada de idioteces que concluyó con una larga-caminata-sin-sentido alrededor de cualquier lugar. No me gustan esos recuerdos y tampoco este disco, se lo entregaré al primer extraño que parezca afortunado, entonces tendré menos cosas desagradables.
Ahí está el mismo sonido, una y otra vez, taladrando mi cabeza sin ideas. Mañana responderé a tu pregunta de "¿por qué no contestas mis llamadas?" con un indiferente «no llames a mi número personal», tal vez te diga el secreto, «si quieres que alguien levante al auricular, llama a mi casa o hazlo desde algún teléfono público», así me tomarías por sorpresa y no utilizaría un fingido sonido de interferencia para evitar escucharte.
No debería estar esperando impaciente a que la hora cambie, tampoco pensar en acelerar el tiempo o detenerlo por siempre. No debería ignorar tu desesperación por informarme aquello que no me importa, pero ese rítmico "there is no other way" que asocio con la imagen de aquel primer día indica lo contrario y sé que no debo escucharte o verte o recordar algún momento.-
Etiquetas: relatos
escrito por tazerk a las 17:18 |
|
