21/08/2005 

.silly thoughts
[a.k.a. : the almost last letter]

Una desagradable gota de sudor recorre mi rostro hasta desprenderse de él y terminar en el piso o entre mi ropa, otra la sustituye y muchas más repiten este semi-poético descenso, me preocupa que no sean producto de la fusión de nuestros cuerpos. El cristal de sus anteojos parece empañado, los del coche también, entonces dibujo rostros sobre ellos, ella recurre a las imágenes más obscenas que se le ocurren, es una gran dibujante. La lluvia nos detuvo por casi dos horas, ella aparcó el vehículo a un lado de la carretera, «esto es lo que hacen los conductores prudentes», me dijo y encendió el aire acondicionado.

Escucho la música que me lastima cuando estoy contigo y ahora pienso que es más sinfónico el goteo sobre la capota que los gritos sollozantes de las historias de fracasos. Ya no hay espacio para fracasos, su suave voz opaca cualquier otro sonido, me toma de la mano y se acerca, sus labios húmedos hacen contacto con los míos y no hay ningún sentimiento. «Deberías conducir tú», me dice y apaga el motor del auto, ya no hay música y su voz es más clara «...y llevarme a algún lugar más cómodo». La observo, ella sonríe, «eres igual a él» dice esperando alguna reacción que no llega, «no me gusta conducir un auto que no me pertenece» le contesto y escribo sobre el parabrisas una dirección. Aún llueve pero comenzamos a avanzar.

«Eras un gran farsante, ahora eres un mentiroso común y evasivo. No me agrada esa parte, deberías modificarla y transformarte en otra cosa». Evité mencionarle que nada cambia obedeciendo sus caprichos, bajé la ventanilla y dejé que mi rostro se empapara, no fue tan divertido como antes. Pensé en fotografías y evoqué aquella tarde maratónica de siete películas que se extendió hasta el día siguiente, «V. nada pasará» fueron las palabras que te dirigí. Nos recostamos por horas en la misma posición hasta que dormimos. Al día siguiente salí antes de que despertaras, hasta hoy nadie más se ha quedado en mi cama sin que yo esté cerca. Creo que fue un momento especial o quizá producto del alcohol. Aún no me acostumbro a la combinación alcohol-películas, tampoco a despertar y ver a alguien a mi lado, es incómodo.

Y ahora viajo en dirección a otro lugar, uno que jamás visitaste y se me ocurre que quizá te importaría saber todo esto, es más probable que no, lo único que sé es que me agrada escribir historias que te involucren de una u otra manera, aunque más tarde deba adornarlas con miles de razones para no alejarte.-

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escrito por tazerk a las 23:27 | email | mensaje