1/09/2005 

.hábitos
He sobrevivido durante estas casi-dos semanas a base de café y lecturas que olvido apenas cierro el libro o dejo las hojas (fotocopias) en cualquier parte. Mi memoria ha comenzado a funcionar de una manera poco habitual, memorizo segmentos, con una palabra puedo identificar una oración de hasta diez o quince palabras, sin embargo al cabo de varias horas las olvido. Hace treinta o más minutos comencé a escribir una aburrida historia y sin darme cuenta me quedé dormido, es decir que ni siquiera noté que había cerrrado los ojos sino hasta que los abrí. He dormido un promedio de tres a cuatro horas por día desde el 22 de agosto hasta hoy, hasta mañana seguramente, y por breves periodos de tiempo me desconecto del mundo. Sentado frente al escritorio, sentado en el transporte público o frente a la computadora, recibiendo clases, impartiendo clases, sentarme es igual a perderme por un brevísimo momento que parece suficiente para recuperar energía y continuar en movimiento hasta que suceda de nuevo (no más de dos veces por día).

Suena extraño (o a mí me lo parece) y de alguna manera lo es, más porque la vista también decidió jugarme algunas bromas poco divertidas y la noche anterior confundí la sombra de un grupo de cajas sin orden aparente con un cuerpo sin vida que se balanceaba... se lo conté a K. y, sin mostrar la menor preocupación, me contestó que mi cerebro se rompió, eso me ha tranquilizado* por ahora.-

*no la rotura del cerebro, sino su no preocupación

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 15:22 | email | mensaje