30/06/2005 

.estupideces
Hoy no tenía nada que decir, así que busqué entre los archivos perdidos y encontré una novela incompleta que hace diez u once meses llegó por accidente a mis manos. De su autora no puedo decir demasiado, sólo que la conozco como se puede conocer a alguien que se ve cotidianamente sin cruzar más de diez palabras. El escrito en cuestión no lleva título, lo que me hace suponer que se trata de un borrador, de ser así hay demasiados detalles por pulir, y no es que yo sea precisamente un crack en lo que a gramática se refiere, sólo que si pude notar tan insignificantes detalles para mis limitados conocimientos sobre el tema, seguramente que un experto vomitará al escudriñarla por completo.

En fin, dejemos de lado la gramática, la ortografía y la pésima selección de personajes para centrarnos en la historia. Con la sugerente narración de los acontecimientos no se necesita especificar que son basados en hechos reales, los personajes que aparecen repentinamente y sin ningún propósito no son producto de la casualidad, como pudiera pensarse, son referencias necesarias para cuando aquellos lleguen a leer la obra final se sientan identificados, como aquel del que sólo se menciona su casa y nada más.

La historia relata, con detalles que hubiera preferido no conocer, los tropiezos amorosos de una chica común y corriente a quien la incansable lectura le ha dejado un notable talento para la redacción. Entonces como una muestra de sus impresionantes capacidades decidió describir un doloroso capítulo de su vida.

La primera vez que abrí el documento, es decir cuando lo recibí, no pude pasar del segundo párrafo sin sentirme ofendido ante la ligereza de las palabras. Quizá es muy aventurada esta asimilación, después de todo lo mismo sentí cuando leí por primera vez a aquel imbécil al que los docentes siguen recomendando afanosamente a sus alumnos de nivel básico y, en un descuido, medio superior y que no hace más que decir estupideces y sigue entre los favoritos de la juventud mexicana. El éxito está en decir estupideces y de ser así acabo de leer el borrador del próximo best seller. Será una sensación entre los idiotas.

Mientras pasaban las páginas comencé a formarme distintos cuestionamientos sobre el proceso mental de los individuos. Las 22 páginas de times new roman número 12 con interlineado sencillo que completaban esta primera parte de tan empalagosa novela describen todo aquello que no tolero en una persona. No es la vulgaridad, tampoco las distintas emociones que abundan en las sociedades y que somos incapaces de esquivar. Supongo que hay múltiples maneras de abordar las situaciones amorosas, me gustaría suponer también que cuando se escribió todo lo de esta obra inconclusa su autora tenía entre 12 y 15 años, pero en la primera línea confiesa que se realizó apenas pocos meses antes de que la recibiera.

Si hago un intento por rescatar el tiempo perdido puedo argumentar a su favor que es una manera de entrar en el cerebro de una persona común y corriente, debido a que podría tratarse de cualquiera de esos individuos que caminan a un mismo paso con vestimentas iguales y rostros con la mirada perdida en los ojos del otro. Le llaman enamoramiento, yo le digo pérdida de voluntad. Igual resulta interesante no por el contenido, sino por el extraño morbo que provoca el interés por conocer cómo construye sus planteamientos una persona que mi vecino define como normal.

El personaje principal, o sea la autora de este invaluable estudio psicosocial, no duda en exponer cómo surge la respuesta a una pregunta que sugiere un enlace que va más allá de la amistad entre dos personas de distinto sexo que se conocen por casualidad, explica con todos los detalles y movimientos faciales que sus palabras fueron cuidadosamente planeadas y no una respuesta rápida para salir de una situación comprometedora.

No seguiré relatando los trágicos momentos que tiene que librar la protagonista, no por consideración a su autora, sino porque una pérdida de tiempo fue leerlo, otra aún mayor debe ser reseñar el contenido que sin embargo ya comencé, aunque dudándolo en repetidas ocasiones, y que espero haber detenido a tiempo. Es patético criticar de tal manera la obra inconclusa de otra persona, ¿pero entonces que me motivó a hacer semejante bajeza? La respuesta se encuentra en las primeras líneas de este burdo intento-de-reseña.

La verdad es que nunca aprendí bien aquello de que si no hay nada bueno por decir lo mejor es guardar silencio.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 03:31 | email

29/06/2005 

.un poema que no fue
Aún leo aquel poema de nulo significado y escucho la música que compusiste. Algunas tardes me siento en el balcón a descifrar tus garabatos, otras enciendo un cigarillo sin intención de consumirlo. Por la noche sirvo un vaso de la primera botella que encuentro, hoy es tinto y no sé si es tu favorito.

Ordeno palabras que describen semanas completas, destruyo los planes que imaginaste. Contesto el teléfono a media noche y tu voz no es tan dulce, ni la conversación coherente. Duermo en una habitación sin fotografías y no extraño el tenue sonido de nuestras risas.

Todo lo anterior, me parece, lo escribí en aquella última carta. Ahora me doy cuenta que ya no me divierte hacerte creer todas esas cosas. Ni las que vendrán. Por lo tanto no debes abrir el próximo sobre. Ni los que vendrán.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 02:06 | email

.transportista
Él necesitaba crear una apasionante historia de una pareja con problemas emocionales. Su protagonista sería una joven mujer sin ilusiones y del otro lado tendría a un sujeto interesado en sí mismo, incapaz de realizar algo por conservarla. Parecía una buena trama hasta que se dio cuenta de que existen miles de relatos similares. Además el final era demasiado predecible, algunos días antes había descubierto que no podía terminar una historia sin matar a alguno de los personajes, entonces se le ocurrió hacer algo para remediar tan terrible situación: no escribir nada y dedicarse al transporte urbano.

Desde ese día es uno de los mejores transportistas, conoce a la perfección su ruta y el tiempo en que debe cubrirla. A veces lo alcanza la nostalgia y escribe sobre servilletas con las que luego se limpia los dedos y al terminar las arroja por la ventana mientras conduce. Cuentan quienes han encontrado algunas de aquellas obras inconclusas que son claras manifestaciones sobre aquel supuesto de que el sufrimiento es el camino más corto hacia la liberación. Debe ser una persona libre, se me ocurre cuando leo una de sus servilletas, aunque tal vez su libertad es también un supuesto cuando lo único que quiere es conducir sin volver a llegar tarde a su estación.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 00:36 | email

28/06/2005 

.día tres
Escuchaba a Bowie y algunos otros con más interés, entre ellos a los amigos imaginarios o personalidades alternas que vienen a acompañar a quien no tiene nada que decir. Es uno de esos días en que la vitalidad desaparece y en su lugar tenemos la desesperante y familiar sensación de vacío en la que con cientos de excusas cualquiera se puede sumergir y esconder por meses.

Por tercer día consecutivo yo no tengo cientos de excusas, tengo cinco:
uno dos tres cuatro cinco
Y tampoco he planeado esconderme por meses.

Siempre disfruto más de escuchar a the cure en días lluviosos, supongo que la brisa en el rostro o el sonido de las gotas golpeando cualquier cosa resulta bastante agradable. Bowie es por los viejos y fríos tiempos. De cualquier manera hoy no llueve, tampoco hace frío, así que todo esto es un pretexto porque a veces la necesidad de escribir algo emocionalmente personal es tan fuerte que sólo desviando la atención puede evadirse el tema. Prometo estabilidad para mañana.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 04:25 | email

27/06/2005 

.cosas que no funcionan
—¡Vete al diablo! —me dijo, y como la psicología inversa rara vez ha funcionado conmigo me fui a buscarlo enseguida.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 00:56 | email

.historias
Las reseñas de los viajes ya no me parecen tan divertidas como antes, luego por lo que se comenta de aquel lado no hay evidencia fotográfica, así que lo único que tengo son las historias que necesitaba y mi traicionera memoria para relatar no lo que sucedió en estos días, sino lo que me contaron de los anteriores.

La relatora, una mujer de avanzada edad, testigo de numerosos acontecimientos, se movía por toda la cocina detallando sus historias. —Fue cuando era una chiquilla —dice mientras con sus manos señala la altura que seguramente tuvo en ese entonces—, el muchacho ése era un típico borracho de los que quieren rematar con el que se les pone enfrente. Esa tarde fue su madre la que intentó hacerlo entrar en razón, Marcos la arrojó al piso y comenzó a patearla. La mujer se levantó y enojada lo maldijo, le gritó «hijo de la chingada te va a tragar la tierra por pegarle a tu madre» y eso mismo fue lo que pasó. Yo y todos los que estábamos ahí vimos por la ventana cómo se hundía poco a poco en el piso. Él gritaba que alguien le estaba mordiendo los pies desde abajo y que sentía que se quemaba, la mamá nomás lo veía diciéndole «ándele cabrón» y se frotaba los lugares donde Marcos la había pateado. Alguno de los que andábamos de chismosos viendo eso fue a decirle al señor cura y cuando llegó quiso sacarlo y no pudo, le dijo a doña Gertrudis —nombre de la mamá del muchacho— que sólo si ella lo perdonaba lo podrían sacar. Marcos ya se había hundido casi hasta el cuello, nomás tenía los brazos y la cabeza afuera para detenerse. La señora no quería perdonarlo y el mismo cura tuvo que hincársele para pedirle que lo perdonara porque si no seguro que se lo tragaba la tierra. Gertrudis le dijo al padre que se levantara, que no había razón para que él se humillara así por su hijo, «lo perdono nomás porque usted me lo pide, pero que no me vuelva a hablar nunca más ese cabrón», luego le echaron agua bendita y el padre intentó sacarlo otra vez y no pudo, le pidió ayuda a Gertrudis y cada quién lo sujetó de un brazo y sólo así se salió del condenado agujero. Hasta la fecha no se ha podido cerrar ese hoyo, cada vez que lo tapan vuelve a hundirse, por lo mismo la casa estuvo abandonada muchos años, no sé quién viva allá ahorita pero el hijo se fue porque la mamá no volvió a dirigirle la palabra. Esto que te digo no es mentira ni invenciones mías, yo misma vi desde la ventana cómo estaba el Marcos gritando que lo perdonaran y la señora necia con que no lo iba perdonar nunca.

Me gustan mucho las historias de los pueblos. Hay otras cuatro, relatadas por la misma persona cuyo nombre no recuerdo, que quizá mañana o el día siguiente transcriba porque me parecen divertidas y nada más.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 00:34 | email

23/06/2005 

.obsesión
Hace varios meses comencé un cuento con un propósito especial, hacerlo participar en un concurso. Días antes del cierre de la convocatoria decidí que era una basura y opté por elegir uno de más antigüedad, modificarlo y dejar en el que trabajaba para otro día en que me sintiera con más ánimo de continuarlo.

He trabajado en aquel cuento, desde que lo dejé, aproximadamente tres o cuatro noches no contínuas y cada vez se asemeja más a alguna especie de trauma de la infancia, tenía partes que en algún momento me parecieron divertidas, ahora las considero tontas. Le modifiqué el título y eso no mejoró la historia, entonces cambié el contenido y reescribí el final, tampoco funcionó.

Cansado de inseguridades comencé (cosa que continuo haciendo) a repartírselo a mis conocidos para escuchar sus opiniones que, aunque normalmente termino ignorándolas, esta vez, como algunas otras, las creí necesarias.

En eso estaba cuando se dió la siguiente conversación en la que inicé preguntando:
—¿Y tú qué opinas?
—Este no eres tú, —dijo señalando las hojas.
—Sí, si soy.
—No lo parece, parece que te estás disfrazando de alguien más para quedar bien con otro alguien que no conoces. ¿O estás experimentando con los cuentos infantiles para niños sádicos?

Negué ambas cosas y salí corriendo a buscar un bolígrafo.

Parte de eso resulta cierto, no lo de los niños sino lo del disfraz, primero fue la supuesta ignorancia de no saber qué hacer, después la irresistible necesidad que me obligaba a continuar una historia de contenido semi-real, ahora creo que es sólo una absurda obsesión de terminar tan estúpida historia para deshacerme de ella cuanto antes.

Y en caso de que llegasen a preguntar por el cuento, ahora está sumergido en su arrogancia y lo terminaré cuando me de la gana, que según las más recientes estadísticas será uno de estos días, seguramente antes de septiembre.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 04:29 | email

22/06/2005 

.post dedicado
—Algún día escribiré una historia que hable de ti, —le dije porque intentaba que nuestra amistad perdurara por siempre—, hablará de tu fascinación por los perros que yo tanto detesto y cómo tu eterna sonrisa ilumina a los que te rodean, mencionaré tus sonoras carcajadas y lo ameno que resultan tus pláticas, la inocencia de tus mentiras y tus múltiples personalidades.

Me detuve a reflexionar un momento sobre todo lo que podría decir de ella en esa historia imaginaria. Varias horas después decidí que no era necesario hacerla. Escribir sobre una persona, según alguno de mis múltiples alucines, es atraparla para siempre entre letras que quizá no describan con la exactitud deseada todas sus características. Sin embargo y aunque mis improvisadas, aunque quizá robadas, ideas jamás me han detenido, espero contenerme y no malgastar palabras en un pésimo intento por hacerle un homenaje.

Tampoco niego la posibilidad de comenzarla una mañana lluviosa en que el café helado sea el único acompañante. Créeme, será una de las mejores, porque se tratará de ti.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 20:04 | email

17/06/2005 

.sobre la baja frecuencia de posteo de los últimos días o cómo disfrazar con una mala historia lo que sucede
Nos encontramos en la calle acordada y comenzamos a hablar.

—No es que ya no me interese —respondí antes de que pudiera siquiera formular la pregunta— es que, supongo, no sería agradable leer las tareas de fin de cursos, porque es lo único que tengo, de un tipo que pasó medio año haciendo de todo, a excepción de lo que debería. Y ahora, con el tiempo encima, intenta reponer 6 meses de trabajo en 2 semanas.

Contestó que mi plan, aparte de imposible, era una clara muestra del desinterés que produce el hastío. Me denfendí, porque tomé sus palabras como una agresión, difamando sus gustos musicales.

Las discusiones no son mi fuerte.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 00:47 | email

13/06/2005 

.agradecimiento
En buen aprieto me ha metido Sr. Azoe, ¿de dónde voy a sacar algo digno de la mención? Busqué debajo de la cama, en los cajones del armario, hasta en mis bolsillos y no encontré nada que justificara las elegantes palabras en tan ilustre lugar.

He dicho en repetidas ocasiones que esto de la improvisación no es lo mío, sin embargo ante el inesperado acontecimiento no me queda más que darle un trago a la bebida en turno, que por consideración a las personas sensibles no mencionaré, y comenzar a hablar de lo primero que me llegue a la mente.

Apenas hace seis meses, quizá un poco más, me encontré ante una situación similar, un desconocido se me acercó y me pidió que escribiera sobre cualquier cosa. ¿Cualquier cosa? pensé, a nadie se le debe dar tanta libertad, ¿qué espera recibir?, ¿un tratado sobre la rotura de mi calcetín izquierdo? ¿podría culparme si decidiera entregarle eso?

El caso es que le entregué un relato acerca de un tipo que descubre a su enamorada muerta con un clavo entre los ojos y él se niega a aceptar el suceso como posible. Luego, de manos de la misma persona que le cuenta lo acontecido, recibe una carta donde la mujer se despide dejándole como recuerdo dos inquietantes historias que él se limita a describir.

Nadie lo entendió y me cansé de explicárselo a cada persona que lo leía.

¿Comprende ahora cuál es la dificultad del asunto? Simplemente no puedo hablar de cualquier cosa cuando alguien me lo indica, un complejo sistema de protección, que se activa al escuchar (o leer) algo relacionado con la improvisación, desconecta momentáneamente el circuito de la creatividad y no lo reactiva sino hasta que ya no es necesario.

De hecho, y en caso de que alguien no lo hubiera notado, lo escrito en el párrafo anterior no es verdad, es una descuidada selección de palabras mentirosas que usualmente se utilizan para ocupar mayor espacio cuando se escribe (o habla) sobre cualquier tema.

Es una despreciable técnica aplicada por seres de naturaleza vil que se alimentan de halagos. Curiosa especie y aún más curiosa su manera de vivir. Aunque, según recientes investigaciones, con tres horas de severo aleccionamiento pueden convertirse en ciudadanos modelo y habitar en cualquier comunidad sin que sus diferencias sean algo molesto que perturbe la moral o buenas costumbres de los vecinos.

Para finalizar debo agregar que fueron consejos tan memorables como: 'el lado opuesto no es el de afuera sino el de adentro' los que hicieron de mí el irremplazable personaje de humildad desbordante que ahora escucha canciones en idiomas desconocidos y baila en círculos oblongos.

¿Que si está a mi altura? Yo no sé si está a la altura, mi tamaño siempre varía dependiendo de los zapatos que decida utilizar.

Ah claro, casi olvido el propósito de haber escrito todo esto: gracias por tomarse un poco de su cotizado tiempo para dedicarle unas abochornantes, mas significativas, palabras a tan desequilibrado lugar.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 03:30 | email

10/06/2005 

.confesión
—Sé que mentí —dijo con inocencia— pero no es justo culparme porque cuando dije lo que dije no sabía que era mentira, no imaginé que al final algo sucedería y el resultado al que aseguré llegar iba a ser otro que aunque pude predecir no lo hice. De haberlo hecho jamás hubiera dicho lo que dije sino todo lo contrario. Porque mentir, dicen los conocedores, es malo.

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 22:18 | email

.l'autre société
Descerebrados que caminan en líneas. Esperanzados con ideas inexactas de realidades perversas, sonrisas flagelantes y perfección, la anhelada perfección entre toda esta basura y un inocente que con desesperación pretende salvar a dos acompañantes mostrándoles cuán equivocados están todos aquellos que asisten a un espectáculo donde la risa nunca aparece.

Al final llega una metáfora que resalta el plumaje del sombrero del gran emperador, una respuesta sencilla la dice el vendedor de cacahuates: es tan común que hasta las aves las tienen.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 02:30 | email

3/06/2005 

.de las lecturas y la ignorancia
Uno se la pasa diciendo que no tiene oportunidades, que la vida es injusta o se vale de cualquier pretexto para justificarse ante cualquier situación. Recuerdo que durante una larga temporada abandoné completamente la lectura de recreación y mi pretexto, incluso hoy, me sigue pareciendo adecuado, al menos honesto. Este consistía en excusarme por la simple razón de que luego de terminar de leer cualquier libro no podía evitar sentir esa sensación de emular en dos o tres textos de mi autoría el estilo de aquel personaje, lo hacía no para apropiarme de él, sino para comprobar qué tanto podría asemejarme a la persona en cuestión. Dejé de hacerlo cuando dejó de ser divertido.

Ahora tengo la costumbre de preguntarle a la gente, como otra especie de juego, cuál es el estilo con el que puede comparárseme, a quién pertenece, o si acaso, en un tono irónico, la unión desordenada que seguramente provoqué terminó por fusionarse logrando algo único e inentendible o aburrido o sarcásticamente original.

Este riesgo, el de querer compararse, porque prestarse a las comparaciones siempre es un riesgo, innecesario, pero implica disgustos agri-dulces o desilusiones auto-provocadas, es necesario cuando no hay nada más de qué hablar y se encuentra uno en alguna situación comprometedora.

Por ejemplo hace algunos años un conocido, al verme llegar a una reunión con un libro en el bolsillo trasero del pantalón de todos los días, me preguntó si acaso era un lector de esos que se pasan la vida leyendo para ser más sabios, le contesté alguna tontería y la conversación siguió hasta que tuve que explicarle que ni siquiera podría considerarme un lector de buen nivel.

Comencé con esto de la lectura no-obligada ya tarde, quizá en la preparatoria o el último año en la secundaria, con un libro que compré como lo hacen los curiosos o inexpertos, atraído por la portada. Me impresionó bastante y cuando lo recuerdo maldigo a aquella persona que me despojó de mi primer libro comprado con los ahorros de toda una semana en la que evité gastar más de lo necesario.

Aquel libro-tipo-biblia (por el número de hojas claro está) era la segunda parte de un total de 5 ó más tomos, no fue necesario tener el primero para comprender la totalidad de la historia y mucho menos prepararme un poco más como cuando decidí leer a Nietzsche por primera vez. Con un rápido recuento es fácil darse cuenta del por qué aún me limito a clasificar todo lo que leo, como aquel ruso, entre bueno y malo según me haya gustado o no.

—Entonces, —preguntó el conocido— ¿por qué ahora cuando te hablo de casi cualquier personaje lo conoces y hasta te crees capaz de juzgar si es basura o no? Digo, —continúa aquel—, mi primer libro lo leí en el sexto grado de la primaria, fue el principito, y aunque inicié joven no me atrevo a juzgar las obras de otras personas, se debe tener experiencia para hacerlo.

—No, —le contesto—, no se trata de experiencia, sino de criterio, puedes pasarte la vida realizando algo y jamás atreverte a hablar de ello cuestionándote si vale la pena o no. El principito lo leí apenas hace uno o dos años y, aunque no desconfío de las capacidades de un pre-adolescente, creo que en esa etapa no se comprende como debería, igual es entretenido a cualquier edad, sólo que, por citar otro ejemplo, ahora no me detengo a analizar los grandes clásicos como un erudito porque supuestamente deba conocerlos, sino que los reviso pausadamente y si en el proceso encuentro algún cuento infantil nada me impide botar todo lo anterior y concentrarme en el nuevo descubrimiento. Ahí está la respuesta a tu pregunta, comencé tarde, es cierto, también es verdad que no seguí alguna fórmula, simplemente andaba por ahí secuestrando en bibliotecas ejemplares repetidos, o no, de cualquier texto que pareciese interesante. Tengo demasiado tiempo libre, más que el de un ser humano común, entonces, basándote en esto y sólo en lo anterior es fácil darte cuenta del por qué he llegado a conocer al menos el libro más popular del escritor que te atrevas a mencionar.

La respuesta que le di, aunque poco elaborada y bastante pretenciosa sirvió de excusa para que aquel tipo dejara de molestar en las múltiples ocasiones que me encontré con él, por accidente o compromiso, llevando en el bolsillo trasero del pantalón de todos los días un libro que hablara sobre cualquier cosa.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 01:14 | email

1/06/2005 

.y soñé que era un crítico
Encontré en mi libreta de notas un recado de apenas hace algunas horas. Decía así:
nota: hablar de esto.
No recuerdo de qué debía "hablar", quizá de la absurda presentación de un farsante-lava-cerebros y los cientos de asistenes que vitoreaban sus estupideces mientras algún otro admiraba la combinación de luces y el efecto rojizo que producía sombras irresistibles y flamas danzantes que ocasionalmente cedían a la fuerza del viento y se extinguían.

Tal vez quería criticar el oportunismo de los reporteros que, en busca de una buena nota donde destacarían el lleno total de una sala en la que representaciones de cultura real (entendiendo por real aquellos intentos pretenciosos o no de culturizar un poco más a este estado insignificante) apenas llegan a la mitad de asistentes, se acercaban a los pequeños idiotas para sacarles palabras de asombro ante las tremendas tonterías que su intelecto en desarrollo aún no es capaz de percibir.

Es posible que estuviera celoso de que hayan hecho que reservara mi opinión, la cual gustosamente, sin titubeos y ante el micrófono hubiera expresado de la siguiente manera:

—¿Qué le parece el espectáculo? ella preguntaría.
—Es —diría yo— excelente para niños y adolescentes en busca de un prototipo que ejemplifique en lo que no deben llegar a convertirse o si están formándose apenas un criterio de lo que entretenimiento significa, pero para aquellos que casualmente estamos aquí es una verdadera basura e incluso, si se es demasiado exigente, una falta de respeto a la inteligencia de los asistentes. Ahora que también debo mencionar que jamás pagaría $200 por ver algo como esto, antes los donaría a la cruz roja o alguna otra institución necesitada. No me importaría perderlos en la calle u olvidarlos en el transporte público, cualquier cosa menos esto.

Ella, la entrevistadora, sorprendida y tal vez molesta continuaría con un cuestionamiento donde tuviera que explicarle por qué estar en la hilera P asiento 1, a lo que con una amplia sonrisa contestaría: "entiende chica del micrófono, un ofrecimiento como el que se me hizo para que terminara en este asiento no se rechaza".

Probablemente mi participación no dejaría satisfecha a la entrevistadora y mucho menos sería transmitida en horario estelar, inclusive sería objeto de múltiples acusaciones e interpretaciones erradas, de cualquier manera yo me iría a dormir tranquilamente olvidando por completo todo aquello en pocos días.

Otra posiblidad es que me sentía obligado a decir algo puesto que mi asistencia al lugar fue de imprevisto, gratuita y producto de la más sutil sugestión a la que ingénuamente cedí, donde, como diría algún sociólogo, asistí motivado por intereses secundarios del tipo sexual. El caso es que estuve allí, retorciéndome en el asiento en busca de una posición cómoda que me permitiera descansar sin llegar a la exageración que, al final, fue inevitable.

Entonces, recostado sobre un sillón (aunque por momentos hubiese preferido reposar sobre las escaleras) escuché y vi a un individuo ridículo hablar sobre temas aún más ridículos y a cientos de personas similares a él aplaudiendo mientras con comentarios en apariencia sinceros afirmaban que además de un gran conferencista era un excelente escritor. Después de recumperarme del impácto de comentarios como el anterior pensé: en fin, este es México, el lugar donde cualquier imbécil puede hacerse famoso. Tal vez debo estar haciendo algo mal.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 23:46 | email