21/01/2006 

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—Ya son veinte años, —comentó para sí T. Luego dio la vuelta, acarició a su gato y lo arrojó por la ventana del sexto piso— veinte años de perder el tiempo y atesorar recuerdos que no caben en la alacena...

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escrito por tazerk a las 23:41 | email | mensaje