6/02/2006 

...
—Escuché la historia de un hombre que construyó una vida paralela a la suya sólo por curiosidad.
—Espera, ¿es una de esas historias que terminan con moraleja?
—No.
—Entonces continúa.
—Pues este hombre disfrutó de todo aquello que sus convenciones le impedían.
—Has empeorado mucho. Ahora tus historias terminan en la segunda línea.
—No ha terminado.
—¿Pero qué más puedes agregar? Ya dijiste demasiado, las conclusiones estarían de sobra.
—Cierto... pero...
—¿Pero?
—Pero podría contarte otra.
—No me interesa escucharla.
—Es muy buena.
—De acuerdo, pero sé breve.
—Había una vez...
—¿Había una vez? ¿Lo ves? Ahora recurres a viejos clichés para comenzar un cuento que no tienes.
—Tienes razón, pero no te preocupes, creo que sé cómo solucionarlo, dedicaré el resto del año a las pláticas mundanas.
—Suena terrible.
—Lo es...

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escrito por tazerk a las 21:24 | email | mensaje