19/04/2006 

.distracción momentánea
—Y a todo esto, ¿a qué se refiere con la depresión?
—Es fácil entenderla —le dijo F. a uno de los niños del auditorio donde recién había terminado de hablar de las virtudes eclesiásticas, el periodo para las preguntas se había abierto y aunque nada tenía que ver con el tema en cuestión F. decidió atender la inquietud del niño— tan sólo tienes que mirarte en un espejo y hacerte un par de preguntas. Eso lo resuelve todo.
—¿Qué preguntas debo hacer? —Preguntó el niño sin levantarse de su lugar.
—Bueno, eso depende, yo no te digo cómo vestir, entonces ¿cómo diablos se supone que debo saber qué debes preguntarte?
—No lo sé.
—Bien, eso es todo. ¿Alguien más?
—Sí —gritó alguien desde la parte más lejana del escenario— la depresión es como una lesión incurable.
—Sí, ¿por qué no? Es una manera de definirla. Pero ¿para qué definirla si podemos evitarla?
—¿Cómo? —pregunta la misma voz.
—Vaya, no tengo ni la menor idea, pero créeme que de saberlo no estaría aquí hablando de religión. Aunque supongo que no pensar en ello podría ayudar.
—¿Existe una manera más sencilla de evadirla?
—Sí.
Y luego de un inquietante silencio el pequeño pregunta de nuevo:
—¿Nos la dirá?
—No.
Después de lo anterior, F. se acerca a las escaleras del estrado, se quita la chaqueta, desabotona su camisa y pantalón, los apila junto al resto de su ropa y una vez desnudo arroja todo al público y sale con elegancia.
—Vaya que es todo un artista —dice alguien de entre la multitud mientras los demás aplauden.

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escrito por tazerk a las 03:21 | email | mensaje