1/06/2006 

.otra pésima historia inconclusa
H. escribió una carta de diecinueve páginas para disculparse por su actitud del día anterior.

—¡Estaba borracho! —Gritó en una cafetería donde lo acompañaban tres de sus abogados.
—Eso no justifica tu conducta —dijo uno de los tres.
—Él me obligó a llorar, no quería hacerlo, nadie debe jugar con las emociones de un idiota sensible —contestó H..

Pasaron algunos minutos de incómodo silencio, luego otro de los abogados habló.

—Nada justifica tu reacción.
—Lo sé, ¿pero qué más podía hacer? ¿Salir del lugar cubriéndome los ojos?
—¿Y por qué no? —dijo el mismo.
—Pensarían que soy un idiota.
—Eso es lo que todos creen ahora —dijo otro.
—Bah, no me importa. Nadie muere por un golpe en la cabeza.
—¿Un golpe en la cabeza? —Preguntó el tercero que había permanecido en silencio hasta ese momento— no fue eso lo que lo mató, sino que lo arrojaras por la ventana del quinto piso.
—¿Ventana? —Preguntó H.— Estoy confundido. Sólo le golpeé con un sartén.
—¿Entonces no recuerdas nada?
—Luego del sartén, nada.
—Luego del sartén lo pateaste en la entrepierna, le arrojaste un vaso de whisky, le escupiste en el rostro y lo lanzaste por la ventana.
—¿Tanto en tan poco tiempo?
—Así es.
—Vaya... —hizo una pausa— una disculpa no será suficiente.
—No, sólo mostrará tu arrepentimiento... y que te queda algo de cordura.
—Pero no me arrepiento, se lo merecía.
—Bien, entonces estamos como al principio, con un problema bastante grande.
—¿Por qué no le envío algo de dinero a sus familiares? Eso solucionará todo.
—Sí, podría funcionar.

[inserte aquí cualquier final...]

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 03:02 | email | mensaje