4/07/2006 

.trivialidades [8va. parte]
Solía temerle a las multitudes, no a la soledad. Aprendí a valerme por mí mismo y a depender cada vez menos de las personas de mi alrededor. X. no podía lidiar con el abandono, las noches eran un martirio y por cada día de melancolía una nueva marca aparecía en su brazo derecho. Su madre se cansó de no encontrar respuestas ni soluciones y finalmente desapareció. Una mañana, después de sus oraciones matutinas, tomó una maleta, un par de vestidos y el poco dinero que habían ahorrado para mudarse a un estado de occidente y salió sin decir nada... al menos es la versión que cuenta X. cuando quiere recordarla.

—Míralos huir —dijo X. refiriéndose a los refuigados—... patético. ¿Cuándo habrán dejado de sentirse vivos para convertirse en seres errantes que se rehúsan a morir?
—En el mismo instante en que decidieron usar corbata y mocasines.
—No creo que lo decidan, supongo que un día despiertas y al mirarte en el espejo estás vestido de una u otra manera. Todo lo demás pierde importancia.
—Lo sé, estaba siendo sarcástico, sabes muy bien lo que pienso acerca de esto.
—Las tardes son devastadoras. Los rostros de las personas, siempre ausentes, son una molestia, me deprimen.
—Hace mucho que aprendí a ignorarlas, ahora escucho música y pienso que las letras, cuando están presentes, tienen un significado especial que debo descifrar. Eso me mantiene al márgen y me ayuda a sentirme ajeno a la masa indiferente.
—No he aprendido tanto, la fauna social me causa admiración y también aburrimiento.
—Yo me aburro de mi presencia, de mi tonta pretensión y de todo lo que prefiero omitir u olvidar.
—¿De los recuerdos?
—Dice David Thewlis, en Naked, que el aburrimiento se ocasiona cuando crees que has comprendido todo. Me agrada interpretar sus palabras de la siguente manera: realmente no has comprendido nada, pero te empeñas en creer que así lo has hecho. En palabras más precisas, que al decir que estás aburrido sólo demuestras que eres un idiota al que no se le ha ocurrido ir más allá de lo que ve o entiende.
—Cuánta razón tiene... pero a mí me gusta mi hastío.
—Es mi película favorita. Algún día la veremos juntos.
—Prefiero observar el amanecer o la puesta del sol.

Guardamos silencio, de nuevo, por ninguna razón en específico. En ocasiones es lo indicado.-

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escrito por tazerk a las 03:13 | email | mensaje