6/07/2006 

.trivialidades [10ma. parte]
También sueño con instrumentos musicales, acaloradas discusiones sin final aparente y persecusiones silenciosas por seres sin rostro. Intento no ir a fiestas ni hablar más de lo necesario, pero casi nunca lo consigo. X. decidió que la caminata había terminado, se levantó y entró a la iglesia corriendo, entré detrás de ella, se ocultó en algún sitio y sólo se escuchaba su risa. Me senté en la primera fila. Un lugar espantoso. "Si algún día el demonio se empeñara en perseguirme, jamás me metería a una iglesia", pensé, "mejor dejarlo que me atrape antes que usar como refugio un lugar tan tenebroso".

—¿Aún acudes a fiestas por compromiso? —Preguntó X. desde algún rincón.
—No, dejé de hacerlo después de mi último cumpleaños.
—¿Qué sucedió?
—Derramé una botella con cerveza en mi pierna.
—¿Por qué?
—No estoy seguro, mi mano izquierda me traicionó y la vi vertiendo el contenido etílico sobre mi pantalón.
—¿Por sí sola?
—Sí, le pedí que se detuviera en dos ocasiones, pero no quiso hacerlo.
—Aún recuerdo la última fiesta a la que asistí, había flores por todas partes y la gente vestía de negro. Mi madre dijo que era un funeral, pero no le creí.
—Extraño el café de los funerales, tiene un sabor distinto, amigable.
—¿Todavía te empeñas en escribir todo lo que piensas?
—Sí, aunque cada vez con menor frecuencia.
—¿Por qué escribir cualquier tontería?
—Es más barato que acudir con un psicólogo.
—Auto terapia, qué apropiado. Esa costumbre de automedicarse ha acabado con la vida de cientos de idiotas.
—No tengo tanta suerte.
—Dime, ¿cómo te gustaría morir?
—No me gustaría hacerlo.
—Claro, a nadie le gustaría, pero estar aquí por siempre, aparte de imposible, sería demasiado aburrido. Entonces, tomando en cuenta lo anterior, responde.
—Me gustan los puentes y los días nublados. También las habitaciones desocupadas o con pocos objetos... una mesa, papeles húmedos y una gran ventana, la ventana es importante, imprescindible. Morir en un lugar así pudiera ser agradable, aunque no descarto la posibilidad de hacerlo bajo un puente.
—Yo prefiero los días soleados y los hoteles concurridos. Creo que podría morir aquí, lanzarme desde la cúpula y caer encima de un autobús o un vendedor de seguros.
—¿Para llamar la atención?
—No, por diversión. Le temo a las alturas, nunca he estado a más de cinco metros del suelo, así que pienso que un lugar alto sería lo más adecuado.
—Interesante, enfrentar tu temor como último movimiento, brillante estrategia.

Y así es como todo, repentinamente y sin giros dramáticos, termina.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 01:05 | email | mensaje