9/10/2006 

...
"Estas son mis manos", le dije, "tómalas si quieres, restriégalas en tu cuerpo, no me importa si están vacías... que su frío no te inhiba, que no te robe nada."

"¿Por qué habría de hacerlo?" Preguntó. Y, de nuevo, aún con algo de remordimiento y amargura ajena, no supe responder.-

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 12:20 | email | mensaje