5/10/2006 

...
—¿Estás conmigo porque me quieres? —Pregunta una semi-desconocida.
—No —respondo—, estoy contigo porque puedo.
—¿Estarías con cualquiera? —Cuestiona mientras recoge su ropa.
—Sí —le digo, subiendo mi pantalón.
—¿Por qué?

No sé responderle... me quedo en silencio, observando cómo se viste, despacio... luego articulo algunas palabras:

—¿Esperabas algo más? Ni siquiera sé tu nombre.
—Podrías preguntarlo —contesta.

«Alicia», dice alguien.

—Alicia... mi nombre favorito —digo—, ¿acaso has visto algo bueno en mí?
—Creí que podrías estar conmigo.
—No creas nada... estoy contigo porque puedo, no porque te quiera... —hice una pausa, busqué un cigarrillo, no lo encontré— yo no puedo querer a nadie.
—Podrías quererme... si lo intentas.
—Sí, podría intentarlo, pero no lo haré.
—Me entregaría a ti... eres lo que necesito.
—Claro, todas, y disculpa mi falta de tacto, creen ser lo que necesito... pero no sé lo que necesito, tal vez no necesito nada.
—¿Me ignorarás? Te amo, ¿seguirás adelante?
—¿Y por qué no?
—¡Eres un hijo de la chingada!
—No eres la primera que me lo dice.
—¡Deja de jugar!
—Hace tiempo que deje de hacerlo.
—Quiero estar contigo.
—¿Cuál es mi nombre?
—No me importa,
—¿Lo sabes?
—¿importa?
—Sólo dilo.
—No lo sé.
—Eso es suficiente.

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 06:20 | email | mensaje