7/12/2006
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No me robó nada. Salió con un libro bajo el brazo y golpeó la puerta tan fuerte que fue inevitable el estremecimiento. No hice un esfuerzo por levantarme, incluso cuando sabía que no volvería a verle. Salí de la cama a medio día y estuve en el baño cerca de cuarenta minutos. Escribí su nombre en el espejo con una barra de jabón barato y me afeité cortándome el rostro en cuatro ocasiones. Quise recordar si había soñado y sólo logré pensar en el mar. El mar me desagrada.
Salí a la calle en busca de un parque, después regresé a casa, me detuve en la puerta pero no entré. Seguí caminando hasta una cafetería. Pedí jugo de naranja y un trozo de pan. Había días mejores, cientos de ellos, sólo que a veces no se tiene tanta suerte y resulta imposible encontrarlos.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 02:48 |
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