20/12/2006
.¿recuerdas a q? (miércoles de plagio)
¿Lo recuerdas? ¿Cuando aquel auto lo arrolló y él, sin inmutarse, se levantó, se sacudió el polvo de la ropa, recogió sus cosas y siguió caminando? ¿Cómo ignoró los improperios que el hombre del coche le gritaba agitando con energía ambos brazos mientras Q. seguía caminando sin voltear atrás? Vamos, recuérdalo. Su particular estilo para caminar sin mover los brazos, con la mirada siempre hacia adelante. ¿No te intrigaba su manera de hablar? ¿Esas enormes pausas entre una palabra y otra? ¿La manera en que miraba a aquella chica? Vamos, las pláticas recurrentes, los poemas idiotas, su forma de beber, el corte de cabello, la obsesión por el café, por el tabaco, por la televisión. ¿No sabes qué ha sido de él? Escuché que se había mudado a otro país. L. dice que murió en Barcelona, pero sé que es mentira, él me aseguró que jamás saldría de México. Aunque era un mitómano empedernido, quizá sí se fue a España y allá alguien acabó con él. ¿Recuerdas que a pocos les agradaba? ¿Supiste de cuando se enfrentó a un tipo que habló mal de alguna de sus amigas y aquel prometió matarle? Nunca me enteré de que volvieran a verse. Dices que recibiste una postal, ¿tenía un camello en la portada? Ya sabes que eran sus animales preferidos, siempre soñó montar uno. Hace poco encontré una de sus grabaciones, la del mítico duelo entre la Vargas y Sabina. Gloriosa imitación aquella, ¡cómo reíamos al escucharlo! Y ahora ya no queda nada, ni siquiera retratos. ¿Por qué nunca nos tomamos una fotografía juntos? Me encontré con su madre hace algunas semanas, dijo que tampoco sabía nada de él, que un día salió de su casa con una maleta y se marchó sin decir adonde. Tengo uno de sus libros, no aquel que publicó con su seudónimo, sino ese que sólo le repartió a pocas personas. El del cuervo en la portada. El de los poemas en prosa que le dedicó a M. y a L. y a nosotros. ¿Crees que se haya suicidado? Yo no, le repugnaba pensar en su muerte. Creo que aún vive. Quizás en algún hotel de su ciudad favorita. Tal vez trabaja como reportero o repartidor de pizzas. No sé, no pienso mucho en él. No pienso mucho en nadie. Bueno, sí. Algunas veces me gana la nostalgia y pienso en todos. A veces también en ti. Es por eso que me dio por recordarlo. Es por eso que te cuento todo e intento que también lo recuerdes. Aunque sea un poco. Por los viejos tiempos.-
Por cierto, para los despistados, hoy se estrena diseño.
Etiquetas: relatos
escrito por tazerk a las 14:40 |
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