22/12/2006 

.diálogos ocasionales (2)
Había bajado al baño más de cuatro veces. K. estaba leyendo una novela de Sade con la televisión encendida.

—¿Puedes concentrarte en la lectura con ese aparato encendido?
—Claro, sólo lo ignoro.
—¿Por qué no lo apagas y pones algo de música?
—¿Para qué? Los destellos del televisor son más incitantes.

Ella continuó con la lectura, yo no dije nada. Pensé que en estos días me disculpo más de lo necesario, me quedo callado por más tiempo, por cualquier razón. Fui a la cocina y me serví una taza con agua, agregué dos cucharadas de café y comencé a calentarlo. Regresé a la sala.

—¿Quieres ver una película?
—No. Estoy leyendo.
—Podría contarte el final de esa novela y así tendrías tiempo disponible.
—No te atrevas.

Me dio igual, se lo conté.

—¡Te advertí que no lo hicieras! —dijo mientras se levantaba.
—Creí que bromeabas.
—Rara vez lo hago —hizo una pausa y continuó— deberías saberlo... ¿qué película es?
—Ésta —dije mostrándole un éxito taquillero de hace un par de años.

Parecía una noche tranquila, no había lluvia, pero sí algo de frío. Bebí de mi café y me senté a su lado.-
Notas inútiles: Esta nueva versión del blogger es un asco. Si en algunos días no mejora tendré que considerar seriamente utilizar un CMS menos molesto.

Etiquetas:

 
escrito por tazerk a las 12:00 | email | mensaje