31/10/2006
.ingenio enmohecido
Ni Sartre, ni Kerouac, ni ningún otro. Ni siquiera Bukowski y su espera prolongada. ¿Treinta años? No tengo tanto tiempo, tampoco paciencia. Ni citando a Hemingway o parafraseando a cualquiera. Como aquel muerto del 85, no tengo tiempo de cambiar mi vida, tampoco una práctica de antaño. Puedo extender la agonía, disfrazarla, si es preciso, pero nada, NADA, evitará que una hoja en blanco aún signifique tanto, signifique TODO. Ni chantajeando a un editor, a un publicista, a mi madre, al mundo; ni arrancándome las uñas o tatuándome el rostro. Nada, así de sencillo, nada puedo hacer contra un trozo de papel en el que la tinta (o lo que usted prefiera verter en ella) no se derrama formando palabras. Dejemos de lado la coherencia o las metáforas, todo intento visceral de crear una obra maestra.
Los escritores de renombre, también aquellos en quienes su ego dice más que sus palabras, con más ironía de la acostumbrada, se atreven a elaborar extensas listas, decálogos, si se sienten más familiarizados con el término, donde exponen cientos de razones en las que dejan claro que escribir es un proceso simple. Tan sencillo como tomar un puñado de letras y arrojarlas encima de una hoja, ¡que ellas, esas malditas, busquen su acomodo! Y algún ingenuo se lo toma en serio. Decido creer para mantener la cordura —a pesar de todo—.
Tzara estaba equivocado, el Guillermo Tell de los cincuentas también; ni cadáveres exquisitos ni tumbas profanadas. Ni máquinas de escribir con letras desgastadas, computadoras que atenúan errores o palms que confunden a cualquiera. Todos, falsos emisarios. Una hoja de papel, algún utensilio capaz de trazar figuras que asemejen letras y nada más. La creatividad está en todas partes, pero no en mis manos. Lo afirmo porque lo sé, porque están desnudas y temerosas... porque prefieren la espada.
Decía alguien, en algún lugar y seguramente por alguna razón: "puedo enfrentarme a un ejército con un trozo de madera, cavar hasta china con un tenedor, pero no puedo, ¡y escúchame bien remedo de escritor! No puedo enfrentar una hoja en blanco. Su palidez me carcome, me conduce a la locura...". Y tenía razón, tan cierto como el suicidio que cometió por hastío, o impotencia, dicen otros.
Ni embriagarse en casa o en cantinas, ajeno a cualquier alucinógeno y estimulante. Evitando las extensas caminatas reflexivas y hablar con desconocidos. Sin ayuda. En la soledad de una habitación oscura o iluminada con una famélica veladora cuya llama se balancea sin parar. Sentado en una silla tambaleante, aturdido por la misma respiración o el asfixiante silencio. Ni el calor extenuante o el frío que paraliza, ni el café, el tabaco o el alcohol, nada. Nada puede contra ese eterno momento de ingenuidad creativa. Aunque, en algunas —contadas— ocasiones, balbucear sandeces conduce hacia algún lugar. La práctica constante es un gran remedio, si la paciencia lo permite.
Y aún así, con estas y mil razones más, todas válidas, continúo, como tantos otros, jugando con las letras, posicionándolas, una por una, una delante otra, en orden aparente, para releerlas y vanagloriarme un poco, para creer, por ingenuidad, si no es que idiotez, que todavía es posible jugar al escritor sin entregarse por completo al oficio, sin ser devorado por el falso intelecto que derrumba a cualquiera.
Mejor pretender estar vencido que darlo por hecho.-
Etiquetas: notas
escrito por tazerk a las 00:42 |
28/10/2006
.cero
Recurrí al intento de ensayo (o, por qué no, artículo mediocre) por hastío. Porque la literatura u otras expresiones artísticas —por torpeza, si no es por algún otro pretexto menos idiota— no me dieron abasto o, en otras palabras, no sirvieron para llenar ese vacío que se creó sin causa aparente. Pongámoslo así: esta opción —quizás— me permitirá escribir cualquier tontería con mayor frecuencia y darle una justificación que si bien no me satisface, tampoco me impide considerarla como válida.
Entonces esto es sólo un patético acto redentor que utilizo como argumento —muy malo, si me lo preguntan— para escribir sobre algo, para eliminar (o simular, que, en este caso, es lo que busco), aunque sea por un brevísimo momento, el ya mencionado hastío.
En fin, por el momento es todo.-
Etiquetas: sucesos
escrito por tazerk a las 00:26 |
18/10/2006
...
...nos sentamos alrededor de las máscaras, a observarlas, a improvisar idioteces mientras las botellas se consumían. Y alguien, ajeno, pregunta, ¿qué caso tiene hablar de la ebriedad estando ebrio? Nadie contesta, así que me armo de valor y levanto la voz: ninguno —digo—, no se trata de sobresaltar cierto estado, sino de aprovecharlo... disfrutarlo... si es lo que quieres...— y, torpemente, alguien más pregunta ¿para qué?... nadie contesta, se cambia el tema, se destapan más botellas y me limito a imaginar una respuesta.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 05:22 |
12/10/2006
...
Luego soy un cero, me mantengo al márgen. Hay una pareja fuera de mi habitación expresándose su amor, me dicen "hey, ¿por qué no subes el volúmen de la música?", lo hago sin refunfuñar y son felices, lo supongo, disfrutan su momento y, por un segundo, probalmente más tiempo, los envidio. "¿Por qué has estado callado tanto tiempo?", pregunta alguien, "no lo sé", contesto "quizá no tengo nada qué decir", "tú siempre tienes algo qué decir", me reprocha.
Enciendo otro cigarrillo, el último, elijo otra canción, la pareja entra "vamonos, quiero estar junto al mar", dice la chica. Nos vamos.
Y el resto, me digo, me dicen, no le importa a nadie.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 00:01 |
9/10/2006
...
"Estas son mis manos", le dije, "tómalas si quieres, restriégalas en tu cuerpo, no me importa si están vacías... que su frío no te inhiba, que no te robe nada."
"¿Por qué habría de hacerlo?" Preguntó. Y, de nuevo, aún con algo de remordimiento y amargura ajena, no supe responder.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 12:20 |
7/10/2006
...
...las aves anuncian mi partida. He olvidado tantos nombres, pero las caricias me persiguen, arrancan, con odio, cada suspiro... a veces sólo necesito sentarme, solo, en silencio, para lidiar con los recuerdos y la culpa.
Pero incluso las nimiedades —las que sean, como pretextos u objeciones— son complicadas.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 05:30 |
5/10/2006
...
—¿Estás conmigo porque me quieres? —Pregunta una semi-desconocida.
—No —respondo—, estoy contigo porque puedo.
—¿Estarías con cualquiera? —Cuestiona mientras recoge su ropa.
—Sí —le digo, subiendo mi pantalón.
—¿Por qué?
No sé responderle... me quedo en silencio, observando cómo se viste, despacio... luego articulo algunas palabras:
—¿Esperabas algo más? Ni siquiera sé tu nombre.
—Podrías preguntarlo —contesta.
«Alicia», dice alguien.
—Alicia... mi nombre favorito —digo—, ¿acaso has visto algo bueno en mí?
—Creí que podrías estar conmigo.
—No creas nada... estoy contigo porque puedo, no porque te quiera... —hice una pausa, busqué un cigarrillo, no lo encontré— yo no puedo querer a nadie.
—Podrías quererme... si lo intentas.
—Sí, podría intentarlo, pero no lo haré.
—Me entregaría a ti... eres lo que necesito.
—Claro, todas, y disculpa mi falta de tacto, creen ser lo que necesito... pero no sé lo que necesito, tal vez no necesito nada.
—¿Me ignorarás? Te amo, ¿seguirás adelante?
—¿Y por qué no?
—¡Eres un hijo de la chingada!
—No eres la primera que me lo dice.
—¡Deja de jugar!
—Hace tiempo que deje de hacerlo.
—Quiero estar contigo.
—¿Cuál es mi nombre?
—No me importa,
—¿Lo sabes?
—¿importa?
—Sólo dilo.
—No lo sé.
—Eso es suficiente.
Etiquetas: relatos
escrito por tazerk a las 06:20 |
...y no puedo quedarme solo. No sé tragarme el remordimiento, no sé lidiar con las estrellas o la luna... extingo el último cigarrillo, me bebo la última cerveza sin encontrar respuestas... no hago preguntas... observo a la mujer que descansa en mi cama y temo tocarla... perturbar su sueño.
Imagino... miento... subo el volumen de la música y simulo que palabras huecas dicen todo lo que no me atrevo a declarar.
«¿Te duelen?», pregunta alguien... no contesto, no me atrevo. ¿Por qué no escupes en mi rostro?, le pregunto a lo prohibido... todo es silencio... me absorbe... me limita. «Soy débil», respondo cuando un poco de valor me acompaña, «no puedo hacer nada».
Me levanto e improviso cualquier idiotez, ellos escuchan, atentos, sin alteraciones. «Déjate de pendejadas», dice otro... guardo silencio, es lo que debo hacer.-
Etiquetas: relatos
escrito por tazerk a las 04:23 |
...y luego bebo —mucho, dicen algunos—, e intento desprenderme de las ataduras... pero las desconozco... me desconozco y juego a repetir las frases de cualquiera... o culpo a sartre, también a otros, a quien sea... a quien pueda... a todos, a mí... luego duermo, sueño y me arrepiento... me reconforto... escribo idioteces y no sé a quién atribuírselas.
La poesía no es una opción, es amargura, ausencia y vacío... es dolor —dicen otros—... es basura... por eso la evito y no sé cómo expresarme.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 03:37 |
3/10/2006
...
...y ahora no hay nada, ni torpeza ni equilibrio. Ni razones, dudas o sinsabores... o están allí, aquí, invisibles.-
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 12:40 |
