24/06/2008 

Los diez asesinos seriales más prolíficos

El Pastizal! sigue en marcha, estático, por el momento, pero con toda la intención de ver la luz algún día. Mientras eso sucede —y como la paciencia es un rasgo que está disminuyendo en mi personalidad—, consideré como una buena idea liberar algunos de los aportes que pienso incluir dentro del contenido del próximo número.

Aquí la primera parte de una sección aún sin título:

En el Pastizal! sabemos que la popularidad lo es todo, por eso queremos que seas el alma de las fiestas a las que te inviten y hemos preparado esta sección en donde te daremos algunas cápsulas informativas que permitirán que impresiones a tus amigos en la próxima reunión.

En esta ocasión un favorito de siempre dentro de los clásicos de ayer y hoy: LOS DIEZ ASESINOS SERIALES MÁS PROLÍFICOS

Erzsébet Báthory1. Erzsébet Báthory, desde el Reino de Hungría, torturó y asesinó a más de 612 víctimas. Se presume que todas eran jóvenes doncellas que capturaba en los alrededores y desangraba para conservar su juventud. Cuando las muertes se hicieron demasiado frecuentes comenzaron las sospechas, se enviaron investigadores y descubrieron su secreto. Dado que era de la alta aristocracia no podían juzgarla como a sus sirvientes, que fueron sentenciados a la hoguera, por eso la confinaron al encierro dentro de su propio castillo donde, después de cuatro años de soledad, murió.

Pedro Alonso López2. Pedro Alonso López, colombiano, confesó que al momento de su captura la cifra de sus víctimas se extendía a más de 300 niñas y jóvenes de entre 8 y 12 años de edad a las que había violado y luego asesinado por asfixia en Ecuador, Perú y su país natal. Aun cuando sólo se encontraron 57 cadáveres, la policía cree la versión de Pedro sobre la cifra de las víctimas, pues son muchas las desaparecidas que concuerdan con las descripciones dadas por Pedro. No obstante, la cooperación que le brindó a la policía y su buen comportamiento en prisión ayudó a que se redujera su condena. Se dijo que si lo liberaban de la prisión del país donde se encontraba en ese entonces (Colombia), sería requerido en Perú y Ecuador para completar condenas similares por los crímenes cometidos. Sin embargo, al poco tiempo de ser liberado desapareció y no mucho después se descubrieron algunos cadáveres con señales que coincidían con los métodos utilizados por "El Monstruo de los Andes". Actualmente se desconoce su paradero.

Harold Shipman3. Harold Shipman; fue un médico inglés al que se le acusó de 218 asesinatos, aunque se rumora que la cifra pudo ser de entre 250 y 280. Todas las víctimas fueron pacientes suyos a los que les administró, sin su consentimiento, dosis letales de morfina. La mayoría eran personas de por encima de los 40 años y no había un motivo claro para que lo hiciera, aunque se sospecha que pudo deberse a un arrogante deseo de control sobre la vida y la muerte o a un resentimiento por la muerte de su madre (el 80% de sus víctimas fueron mujeres). Fue condenado a 15 cadenas perpetuas pero cuatro años después de su encarcelamiento lo descubrieron colgado en su celda.

Luis Alfredo Garavito4. Luis Alfredo Garavito, otro colombiano, es conocido como "Alfredo Salazar", "El Loco", "Tribilín" o "La Bestia" y se apunta 172 muertes en su haber, aunque sólo admitió 140. Sus víctimas eran varones de entre 6 y 16 años a los que les ofrecía dinero para que lo acompañaran durante una caminata; una vez que los menores se cansaban, los atacaba. Algunos cuerpos de sus víctimas fueron descubiertos degollados, mutilados, torturados, violados, acuchillados, con el miembro mutilado y colocado en la boca o decapitados. Actualmente se encuentra en una cárcel de su país, la sentencia por sus crímenes alcanzaba para 1853 años con nueve días, pero, debido a las leyes colombianas, no puede estar más de 30 años encerrado, además, se rumora que debido a la ayuda que le brindó a la policía para localizar los cadáveres y su buen comportamiento dentro de la prisión, se redujo su condena a 22 años y podría quedar libre en el 2010. Por acá un programa especial donde se discute este hecho.

Thug Behram5. Thug Behram era el líder de un culto hindú denominado como Thuggee cuya principal actividad era el asesinato y robo de viajeros que recorrieran sus regiones. Al culto se le atribuyen entre 2 y 3 millones de asesinatos aunque otras fuentes citan tan solo 50 mil, y a su líder le corresponde la cantidad de 931 víctimas, lo cual dejaría por debajo al resto de los asesinos seriales del mundo. Sin embargo, se cree que esa cifra es errónea y se debe a una mala interpretación de los manuscritos de las confesiones de Behram, que no fueron realizados por él. Lo que decía en esos textos era que Behram había presenciado 931 asesinatos, en los cuales habían participado miembros de su pandilla. En otro de los textos Behram declara que ha estrangulado con sus propias manos al menos a 125 hombres, y que ha visto cómo estrangulan a otros 150. No obstante, estos textos más que aclarar la cifra exacta complican más el asunto, logrando que no se tenga una idea precisa de la cantidad de muertes que se le deben atribuir. Pero, sin duda, fueron muchos.

Miyuki Ishikawa6. Miyuki Ishikawa era japonesa y se dedicaba a la obstetricia. Ella eligió víctimas aparentemente sencillas: recién nacidos. Su excusa: era más fácil matarlos que mantenerlos durante años. Al menos eso fue lo que les dijo a los padres de las víctimas, que casi siempre eran familias pobres con recursos insuficientes para la manutención de sus retoños, cuando fue a cobrar por los servicios prestados. Aunque se desconoce la cantidad exacta, se le atribuyen entre 85 y 169 asesinatos, pero la cifra difundida por la policía y los medios de comunicación fue de 103 infanticidios. Debido a las leyes japonesas de aquellos días sólo la sentenciaron a cuatro años de cárcel, pero al analizar la situación, su caso sirvió para que los japoneses comenzaron a considerar la legalización del aborto a partir de este incidente.

Las Poquianchis, versión de Felipe Cazals7. Delfina y María de Jesús González, mexicanas, conocidas en la región donde realizaron sus fechorías como "Las Poquianchis", eran un par de hermanas que se dedicaban a raptar chicas para prostituirlas en su local. Cuando el paso de los años y los maltratos ocasionados por los clientes hacían que las chicas perdieran su atractivo natural, se deshacían de ellas. También se descubrió que habían asesinado a varios clientes que adeudaban por los servicios recibidos y algunos fetos de las mismas chicas secuestradas. En el total de sus víctimas, donde no se incluyen los fetos, se cuentan a 91 personas. Fueron sentenciadas a 40 años de cárcel. Su caso, como el de muchos otros famosos asesinos, ha sido relatado en la literatura por Jorgue Ibargüengoitia (Las Muertas) y Elisa Robledo (Yo, la Poquianchis, por Dios que así fue) y en el cine por Felipe Cazals (Las Poquianchis).

Pedro Rodrigues Filho8. Pedro Rodrigues Filho, conocido en Brasil como "Pedrinho Matador" (Pedro el Asesino) fue acusado por el asesinato de 70 personas, aunque él negó la cifra argumentando que la cantidad real era de más de 100 víctimas. Su sentencia fue de 128 años de cárcel, pero en Brasil los reclusos sólo pueden ocupar las prisiones durante 30 años. Pedrinho comenzó su carrera homicida a los 14 años, la víctima fue el vice-presidente de Alfenas, que había acusado a su padre de robo; luego mató a quien se cree fue el verdadero ladrón. Después se dedicó a robar y asesinar traficantes, luego a vender droga y a eliminar a la competencia y así sucesivamente hasta convertirse en uno de los criminales más temidos de su país. Incluso asesinó a su padre a machetazos, le arrancó el corazón y se comió un trozo, como venganza después de que éste mató a su madre de 21 machetazos en el rostro. Lo arrestaron en 1973 y en 2003 concluía su sentencia, sin embargo, debido a que incluso encerrado su conteo de asesinatos no se detuvo (terminó con la vida de más de 40 internos), se le añadió una sentencia en la que se le condenó a 400 años de cárcel. Los motivos de sus asesinatos eran múltiples y bastante simples y, para ahorrarse explicaciones, se tatuó en uno de sus brazos la leyenda "Mato por Placer" que resume su trabajo.

Yang Xinhai9. Yang Xinhai es considerado como uno de los peores asesinos seriales en la historia de China. Escribía historias acerca de sus asesinatos, mismas que planeaba llevar algún día al cine. Había salido de la cárcel en 2001 acusado de robo y violación, y una vez fuera comenzó con su matanza. Asesinó a 67 personas, violó a 23 mujeres y le provocó serias heridas a otras 10 personas. Sus ataques los llevaba a cabo con cualquier cosa que tuviera a la mano, hachas, martillos, ablandadores de carne, palas, etcétera. Se dijo que sus acciones las realizaba por despecho, pues se debían a que su novia lo había abandonado. Lo arrestaron a finales del 2003 y a principios del 2004 lo ejecutaron con un disparo en la cabeza.

Giuseppe Greco10. Giuseppe Greco era un miembro de la Mafia Siciliana, de la familia Ciaculli, liderada por su tío Michele Greco. Su trabajo consistía en eliminar enemigos o familiares que fuesen innecesarios o se les considerase una posible amenaza durante la segunda guerra de mafias que duró de 1981 a 1983. Se le acusó de 58 homicidios, aunque se dijo que pudieron ser 80 o tal vez elevarse hasta 300. Aunque las tácticas de "Pino Greco", como se le conocía, iban desde utilizar el Garrote Vil (una máquina que servía para romperle el cuello a las víctimas, aunque normalmente morían asfixiados por la lentitud del aparato, el tiempo de tortura oscilaba entre los 15 y 30 minutos), coches bomba o golpes, lo que más le gustaba era utilizar su AK-47. Se rumoró que poco antes de que la guerra terminara huyó a los Estados Unidos, sin embargo eso sólo fue una treta planeada por Salvatore Riina, un aliado de la familia que ordenó su muerte, pues estaba consiguiendo demasiados seguidores y debido a que su tío estaba en prisión, las posibilidades de que se convirtiera en el siguiente jefe de la familia eran muy amplias. Greco fue asesinado en su casa por dos de sus antiguos amigos. Ya muerto, como nunca se encontró su cadáver y el rumor de que había huido del país seguía tomándose como verdadero, se le juzgó por los 58 asesinatos que se le atribuyeron.

Quisimos incluir también a un personaje cuya crueldad extrema no pasó desapercibida por la gente de su época, sin embargo, las estimaciones acerca de sus asesinatos son muy inexactas, no sabíamos en qué posición colocarlo, por lo tanto, decidimos incluirlo como un añadido a la lista principal:

Gilles de RaisGilles de Rais era un noble francés que luchó junto a Juana de Arco, lo que le ayudó a conseguir un puesto importante dentro de la aristocracia francesa. Una vez en el poder y con una impresionante fortuna, comenzó a mostrar su verdadera personalidad. Enviaba a sus súbditos a recorrer aldeas cercanas para llevarle jovencitos a su palacio. En algunas ocasiones, era él mismo quien iba a las casas de sus futuras víctimas. Torturaba, humillaba, violaba y asesinaba a sus secuestrados, que rondaban las edades de entre 7 y 18 años. Con el tiempo comenzaron a volverse más enfermizas sus acciones: los desmembraba y los violaba después de que les había dado muerte, a veces, incluso les cortaba la cabeza y junto con sus seguidores competían para elegir al de rostro más bello. Cuando lo capturaron lo condenaron por sodomía, asesinato y herejía y su pena fue el ahorcamiento junto con algunos de sus colaboradores. El número exacto de sus víctimas se desconoce, pero la cantidad que se toma como aproximada es de entre 80 y 200 asesinatos. Existen versiones que aseguran que incluso pudieron ser más de 600 las víctimas desaparecidas durante su periodo.

Y aunque parece completo el artículo —y, de cierto modo, lo está—, aún falta la segunda parte que será publicada en el décimo primer número del Pastizal! Mientras tanto, supongo que no estaría del todo mal que se filtraran algunas otras partes del contenido. Si les interesa, estén atentos.

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escrito por tazerk a las 02:23 | email