Reseñas Tardías: Yucatán A Go-Gó (Primera Parte)
Créanme, esta reseña parecía más divertida la primera vez.
Abril 29, 08: A Go-Gó en Nayarit con el Yucatán I
—Era martes, 19:30 de la noche y aún tenía que recorrer 40 km en menos de 10 minutos, una tarea casi imposible para alguien adolorido, cansado y, además, perezoso.
—¿Te han dicho que siempre exageras los hechos o los distorsionas tanto que al final ya no se sabe qué ocurrió y qué te imaginaste?
—Un par de veces, pero estos datos son importantes para contextualizar.
—No lo son, conozco los detalles y no son tan importantes como crees.
—¡No interrumpas! En el camión iba totalmente adormecido, bueno, tú debes saberlo, estabas allí mientras me balanceaba de lado a lado tratando de conservar el equilibrio y no caer encima de alguien. Creo que los expertos tienen razón, algunos psicotrópicos son nada más para dormir en calma.
—Y tu risa estúpida, me veías con una sonrisota de baboso, con los ojos entrecerrados y sin hablar, quién sabe qué ibas viendo por la ventana.
—Estaba tratando de adivinar el setlist y detener el tiempo lo suficiente para que no comenzaran sin nosotros.
—Ándale, como te sale tan bien.
—De cualquier modo, creo que funcionó. ¿O cómo explicas que llegamos casi a las ocho y alcanzamos a escuchar la primera rola?
El “Niño Mutante” sonaba a todo volumen mientras caminábamos en dirección al escenario, lo raro fue que había poca gente, pero al menos había niños, que ya es ganancia. Yo esperaba ver más personas de las que pudiera contar saltando alrededor como locos, pero no, eso sólo lo hacía el buen Ramón a Go-Go (vocalista), la mayoría de los asistentes estaban sentados como si se tratara de una obra de teatro que debían apreciar con atención extrema para no perderse los detalles. Eso no fue, ni de lejos, lo que esperaba ver. Sin embargo la cosa fue mejorando poco a poco, con la segunda, “Pollito”, ya había gente moviéndose en sus sillas, no era lo ideal, pero menos agua se saca de una roca, ¿o cómo era aquel refrán?.
—Y si tanto te sacó de onda, ¿por qué no les pusiste el ejemplo?
—Mi equilibrio no estaba del todo bien. Aunque, la verdad es que me dio pena. Siempre me inhibe bailar en público, además creo que es una destreza que no venía en mi paquete genético.
La introducción de “Pollito” fue la sensación, aunque parece que no muchos captaron la broma que incluía, la gente estaba en otra sintonía, total, lo compensó la historia de Benito Juárez y los disfraces y las abejitas y los becerros y el día de la primavera y etcétera. Eso fue el preámbulo de “Vísteme de Kalimán”, una muy buena rola a la que siguió “Canción Basura”, otra que corearon los tres o cinco asistentes que se la sabían.
—Ese es el problema de traer bandas “medio under” a estas tierras, casi nadie los conoce y si van a oírlos es por curiosidad o compromiso o porque les venden la idea de que va a estar bien chingón. Deben darse cuenta de que no encajan. Como aquella vez de la jalada cultural que terminó en borrachera, ¿cuál fue el pretexto?
—Era una exposición de arte objeto, o, en otras palabras, una manera creativa de amontonar basura y mostrársela a los demás. Bueno, la verdad esa decoración hacía que el lugar se viera genial. Recuerdo ese día, el mejor DJ de la ciudad amenizaba, ¿qué habrá sido de él?
—Ni idea, seguro escapó de aquí. Bien por él. En fin, el caso es que en el evento había dos o tres señoras fancies que cuando la gente comenzó a meter caguamas y la música comenzó a sonar más fuerte no sabían si bailar o llamar a la policía. A lo que voy es a que esa bola de desubicados debería quedarse en su casa a ver la tele en vez de ir a poner su jeta de “¿qué pedo?” a lugares donde, obvio, habrá situaciones que estarán fuera de su limitada comprensión. ¡Shit!, por eso luego sólo traen a puros gruperos para que la prole salga con sus mejores ropas a saltar como idiotas, ¡pinche gente rancia!
—Vaya, cuánto resentimiento, aunque no entendí la relación de la gente fancy con los gruperos. Pero ese no es el punto, que no te confunda la coreografía, a lo que me refería es a que este tipo de eventos se llenan de gente a la que mandan casi a la fuerza, que no conocen al grupo y que, por mucho, preferirían estar en cualquier otra parte. Por cierto, tampoco tú sabías quiénes eran.
—Sí sabía, pero no bien, digo, me bajé sus discos ese mismo día, ¿así cómo? Yo nomás conozco las del Rock cabezón para chavitos, el primero pues, y nomás tres.
—Pero ¿qué tal el cover de los Ramones, eh? ¿A poco no estuvo de lujo?
“Para la siguiente rola quiero que nos acompañen, la letra dice La-la-la-la-la-la-lá, así que es fácil que se la aprendan y nos ayuden a corearla. Ahora, con el puño arriba y tan fuerte como puedan griten ¡Hey, ho, let’s go!”. Así inició la versión para peques de Blitzkrieg Bop, y lo extraño era que los chavitos ya iban agarrando la onda, bueno, creo que eso sucedió desde “Pollito”, sólo que se me había olvidado mencionarlo, pero en esta canción fue cuando noté que había una chavilla como de 7 u 8 años que no paraba de gritar como típica grupi que tiene la fabulosa oportunidad de ver a sus ídolos en vivo. Y luego estaba ese niño que subieron al escenario todo sacado de onda y dando pasos torpes, yo creo que su “condición” no era la “adecuada”, si sabes a lo que me refiero, ¿o cómo explicas que no pudiera ni entonar el coro?
—¡Tenía como dos años! No creo que hablar sea uno de sus pasatiempos o se le dé con mucha fluidez.
—¡Pretextos!
La siguiente fue “El Suavecito”, del Bipolar, el disco que traen en promoción y para el que se tomaron cuatro años. Ramón seguía animando a la gente a bailar, les dijo que podían subirse al escenario o pararse sobre sus sillas, los niños eligieron lo segundo, los adultos más o menos. Se movían, eso sí, bueno, nos movíamos, pero sin levantar las nalgas del asiento, no fuera que nos lo fueran a usurpar durante el alboroto.
—Yo creo que no bailaban por la confusión.
—¿Cuál confusión?
—Es que no es rock que se preste para slammear, yo creo que cualquiera se sentiría medio ridículo aventando chavitos mientras corea “ay qué chido serí-a bañarme cada mes”. No sé, como que algo no encaja del todo bien.
—Sí, creo que tienes razón, pero los niños se veían felices. Y, por qué no decirlo, también yo lo estaba.
“¡Déjenme en paz!” fue la séptima rola, otra del Rock cabezón, yo hubiera preferido que tocaran más de ese disco pero se afresaron. Hubo entonces una pausa y en eso preguntó Ramón, “¿Por qué no construyeron Tepic en San Blás?, estando tan cerquita...” y luego siguió un discurso de las playas artificiales del de-efe y demás cosas, todo en buena onda, que sirvió como anticipo de “La Playa”, pero en distintas versiones para que no hubiera inconformes: para surfers, para rockers y hasta para los cumbiancheros que hubieran llegado allí por accidente, cómo no.
—¿Sabes?, creo que fue ahí, y no antes, cuando subieron al niño.
—¿Ah, sí? ¿En serio?
—Es que lo recuerdo acercándose a la orilla del escenario y a Ramón yendo tras él para que no se cayera, pero la verdad no sé.
—Tampoco yo, pero no se me antoja modificar el relato, ¿cómo ves?
—Pues así déjalo, total, nadie lo va a notar.
—Eso pensé.
La versión cumbia de “La Playa” fue la sensación. Le gente ya no se veía tan apagada, había más movimiento de cabezas y otros ya se balanceaban más sobre sus asientos. Pocos se levantaron. En ese momento, creo, de no-sé-dónde salió un grupo de skates y cletos y varios chavos de alguna prepa cercana que pedían a gritos la “Canción Basura”. “Esa ya la tocamos”, les dijo Ramón desde el escenario, “Pero igual y al ratito la tocamos otra vez”, total, dudo que alguien se quejara cuando apenas se estaba calentando el ambiente, eso no lo dijo él, pero era algo obvio. Así calmó la insistencia de los recién llegados.
“El siguiente es un cover de Botellita de Jerez, tal vez la hayan escuchado con Café Tacuba, se llama “Alarma””, dijo de nuevo Ramón y se arrancaron con esa excelente canción incluida también en su nuevo disco.
—¿Sabías que Sergio Arau ganó un premio MTV en el 98 por mejor video de rock por “Alármala de Tos”, canción que compuso en su etapa con la Botellita, pero interpretada por Café Tacuba y que es uno de los hits que casi cualquier persona conoce?
—No, no sabía y me agrada que lo menciones tan de repente y sin causa aparente. Debió ser un año flojo en eso de la dirección de videos. Aunque, te diré, no me extraña tanto que haya ganado, reune características básicas de lo que más disfruta la gente: sexo y violencia, tenía todo a su favor.
“Resispunk” fue la siguiente, otra del Canciones Basura, del 2004, y luego llegó la “Abuela Zombie”, del mismo álbum, acompañada de otra historia divertida; “Aunque mi abuela sea un zombie la sigo queriendo, nomás que ya no le doy besos, no vaya a ser que me contagie de algo”, dijo Ramón antes de advertir que esa era la última canción a menos que, mientras ellos despistaban un poco a un lado del escenario, les pidieran otra; en ese caso regresarían para tocar la “Canción Basura”, de nuevo, para aquellos que se la perdieron.
Los chicos del Yucatán, que, a un lado del escenario, junto a las bocinas, simulaban no estar, escucharon cómo el público coreaba “¡O-tra, o-tra!” sin mucho ritmo, por lo que su líder decidió que debía darles indicaciones más precisas de cómo hacerlo; “No, no, deben hacerlo con más ganas, como si de veras quisieran escuchar otra”, luego regresó con el resto de su banda y cuando se sintieron satisfechos tomaron sus instrumentos, tocaron la canción prometida y después se despidieron.
—Oye, creo que eso de “Como si de veras quisieran escuchar otra” no lo dijo.
—¿Ah, no? Pero suena chido, ¿no?
—Un poco.
—Eso pensé.
En ese instante, cuando los chicos estaban a punto de bajar del escenario, el público coreó de verdad “¡Otra, otra, otra!”. Algunos comenzaron a levantarse sin abandonar el lugar, sólo caminaban alrededor esperando alguna sorpresa, otros, los ilusos que decidieron hacer su servicio social en instituciones locales, recogían sillas.
Aunque los asistentes no eran muchos y, la mayoría, no sabían bien qué esperar de este grupo, poco a poco le fueron agarrando la onda a la tocada, el Yucatán los mantuvo atentos, había, por supuesto, gente que sí los conocía y se escuchaban algunos gritos aislados que decían “¡Los mayas, los mayas!”, pero eran minoría.
Y entonces sucedió, la banda regresó a terminar su presentación con “Los Rusos”, incluida también en su álbum Canciones Basura. Al terminarla avisaron que el día siguiente celebrarían el día del niño en la Concha Acústica, así que tendríamos el gustazo de escucharlos de nuevo y de la mejor manera: GRATIS.
—Yo creo que al de la concha sí va más gente.
—Es probable, es después del desfile y está más céntrico el asunto.
—¿A qué crees que se deba que no haya ido mucha banda al de ayer?
—Es porque la gente de por acá no los conoce muy bien y a muchos les da pena admitirlo.
—A mí no. Bueno, sí, pero reconozco que no estoy al día. Es que lo mío es el britpop y las electrocumbias.
—Claro, claro. Pero no te preocupes, es sólo cuestión de tiempo para que ninguno de nuestros conocidos admita que se lo perdió, igual y en alguna borrachera encontraremos fabulosas reseñas ficticias donde se hablará de todo con un trasfondo musical interpretado por el Yucatán.
—Típico.
—Aunque es probable que no hayan ido porque la propaganda estuvo de la chingada, digo, de no ser por algunos conocidos que andan metidos en eso del “festinervo”, dejemos de lado lo pinche que suena el nombre, nunca me hubiera enterado. Además el lugar está lejos y esa mamada de “Recinto Ferial” suena tan fantoche que da pena decir que uno fue a meterse a ese agujero del demonio.
—Hoyito del diablo, por favor.
—¿Ahora robamos chistes?
—Sólo los buenos.
Esta histeria continuará...
Mientras tanto, un video:
Las fotos son cortesía de Chris, envíenle saludos.
escrito por tazerk a las 17:07 |
Reseñas Tardías: Los Dynamite, Chikita Violenta Y Estereox
La última vez que vi a Los Dynamite fue también la primera. Aquel día no eran el plato principal, sino un añadido. Era la primera gira de Interpol por México, su segundo concierto, el 7 de septiembre del 05 según el last.fm, lo confirmaría con mi boleto pero creo fue destruido ese mismo día entre empujones y saltos.
Aquella noche abría un grupo semidesconocido, sin un disco que los respaldara pero, según cuenta el rumor, era la banda que los chicos de Interpol habían elegido como teloneros para su gira en el país. Las, creo, cinco canciones que tocaron como anticipo a las de la banda principal sirvieron para calentar el ambiente. Algunos decían "Hey, no suenan tan mal", otros esperaban que abandonaran cuanto antes el escenario, a mí sólo me interesaba conseguir alcohol. Fue uno de los pocos conciertos a los que he llegado completamente sobrio, un error que me prometí no volver a cometer. En fin, cantaban en inglés, parecían pretenciosos, se veían relajados y eran una de las nuevas promesas de noiselab; eran buenos, pero no excelentes.
Casi tres años después volvería a verlos en vivo. Ahora encabezaban el cartel de la gira denominada Conquest Tour 2008 que compartían con Chikita Violenta, uno de los nuevos pilares del rock independiente mexicano y Estereox, ganadores del Vive Cuervo & Roll 2007.
Primer Acto: 17 de julio, entre las 7 y 9 de la noche.
En algún momento de la tarde recordé que un amigo de otras épocas estaba en la ciudad, decidí llamarle porque sabía que igual lo encontraría en el lugar del evento, así que acordar un plan previo (entiéndase: beber lo suficiente para no consumir demasiado en el local) a la función era lo más adecuado.
Descartamos la cerveza, de eso habría bastante en el lugar y como podíamos darnos algunos lujos optamos por el whisky. Llegamos a un conocido sitio dedicado a la venta de vinos y licores a precios mucho más razonables que en las tiendas comunes. Hurgamos un poco por los anaqueles, comparamos precios, grados de alcohol, tamaño del envase. Compramos el más barato de la tienda, porque cuando el propósito es embriagarse la calidad es lo que menos importa.
Algunos vasos de whisky con ginger ale y muchos temas de conversación después casi olvidábamos cuál era el propósito de la reunión. Mi invitado recordó que aún debía arreglar algunos detalles y recoger a algunas personas y desapareció. Acordamos encontrarnos en el sitio del evento.
Segundo Acto: 17 de julio, entre las 9 y 10:30 de la noche.
Me observé en el espejo, "Con un poco de agua en el cabello estaré listo", dije y continué bebiendo. No había prisa. El ginger ale se había terminado y el mejor remplazo que encontré fue un jugo de naranja que me había sobrado de la mañana, ya lo saben, el desayuno es el alimento más importante del día. Intento recordarlo cada que despierto antes del mediodía.
Pasó el tiempo y la botella menguaba. Volví a tomar el teléfono. "¿A qué hora tenía que irme?" "Son las 10, ya vamos para allá, ¿dónde estás?" "En mi casa, dónde más" "OK, ya vete, te esperamos adentro."
Regresé frente al espejo para la revisión de rutina: billetera, llaves, celular, lentes, boleto. Todo en orden. Seguí las indicaciones.
Tercer Acto: 17/18 de julio entre las 10:30 de la noche y las 4 de la mañana.
Abordé un taxi con un vaso de plástico en una mano y 25 pesos en la otra. "A la calle que está detrás del Hilo", dije. Pagué al subirme para bajarme al llegar, sin contratiempos no hay esperas. En el trayecto el conductor me contó algo relacionado con la lluvia. Hubiera puesto más atención pero supongo poco me importaba.
Tomé el teléfono de nuevo: "¿Dónde los iba a esperar?" "Ya estamos adentro" "Ah, genial, ¿podrías ir a la puerta y buscarme?" El problema de la desubicación se solucionó rápido, creo que en la mesa ya había cervezas y que mi formalidad no me permitió esperar a que terminaran las presentaciones para tomar una.
A partir de la tercera cerveza lo que recuerdo es una reconstrucción muy inexacta de lo que sucedió en realidad.
El exceso de alcohol me convierte en un ser demasiado sociable, a eso se debe que intentara conversar con cualquiera que se detuviera frente a mí por más de dos segundos. De cualquier modo, eso no es lo importante.
Estereox fue la banda que comenzó la fiesta. Y lo menciono como tal, su sonido fue la mejor manera de cambiar el ambiente que ya comenzaba a ser un poco pesado por la música del local y la tardanza de las bandas. De ellos sólo había escuchado los temas que tienen en su myspace, no sabía nada más. Tocaron poco, muy poco, lo suficiente para demostrar porqué habían logrado apropiarse del primer lugar del VC&R07 y, de paso, como aviso de que si hay alguna banda a la que se le deben seguir los pasos de cerca, en definitiva son ellos.
Los siguientes en ocupar el escenario fueron los de Chikita Violenta. De ellos tenía mayores referencias, había escuchado su álbum homónimo y también el The Stars and Suns Sessions, y lo cierto es que aunque son buenos hay algo que aún no me termina de convencer con lo que hacen. No es el hecho de que canten en inglés, el idioma no es una cuestión que me incomode en el aspecto musical, me da igual escuchar una banda peruana que cante en ruso, mientras suene interesante su propuesta con eso me basta. Es, creo, algo que va un poco más lejos. La primera vez que escuché sus dos discos al hilo terminé con una sensación extraña. Alguna clase de nostalgia que no sabía a qué atribuírsela. Verlos en vivo no es tan diferente. Suenan bien, pero el ambiente con ellos fue distinto al que se había establecido con Estereox.
Finalmente la banda que la mayoría venía a ver: Los Dynamite. El estado de embriaguez que tenía en ese momento era el indicado para no tener ni la menor idea del tiempo que estuvieron tocando ni de la cantidad o títulos de las canciones de su set. Según mis informantes hubo, que destacaron de las ya conocidas, tres canciones nuevas y un cover. Una de las nuevas fue Fright Night, canción que desde noviembre está disponible en su myspace y es un anticipo de su nuevo disco; el cover fue una clásica de los siempre geniales Pixies: Where is my mind?, y de las otras dos no tengo idea.
Supongo que fue una presentación interesante y que Los Dynamite, que son a los que menos recuerdo, estuvieron a la altura de las dos bandas anteriores, y es que tengo un video de ellos interpretando Frenzy que confirma mis sospechas.
Conclusiones:
Los tipos de estereox son geniales, los de Chikita Violenta también, los de Los Dynamite no sé o no me acuerdo. Ahora el Videoblog Oficial CONQUEST TOUR 4: Tepic
Las fotos me las robé de acá.
escrito por tazerk a las 21:11 |
La llegada del Firefox 3 y el problema con la descarga de videos
Este no es un post acerca de lo genial o nefasto que es el Firefox 3, sino uno donde se propone una solución para bajar -casi- cualquier video con extensión flv, aunque también es útil con otros formatos.
Parte melancólica:
El mayor problema del Firefox 3 es que no es compatible con algunos add-ons de sus versiones anteriores, lo que representa un problema en algunas ocasiones en que se depende de esas funcionalidades añadidas para realizar algo que se supone no debemos hacer, como, por ejemplo, bajar un video en flv.
Cuando algún video me interesaba y quería guardarlo en mi computadora, utilizaba un add-on llamado Sothink, que es uno de los mejores que he encontrado para ese trabajo. Es cierto que, de manera gratuita, existe el famoso DownloadHelper, pero, aun cuando tiene una gran cantidad de sitios y está en constante crecimiento, no sirve para algunas páginas. Del Sothink también hay una versión gratuita un poco limitada que igual sirve. Bueno, suficiente de esto, antes de la explicación, dos, no, mejor nada más una, indicación:
1. Tal vez son un poco descuidados y no recuerdan donde guardaron su versión original del programa, no se preocupen, por acá hay una versión de respaldo que pueden utilizar mientras lo recuerdan. Instálenlo.
Hecho lo anterior, el procedimiento:
Una vez instalado el Sothink, cuando quieran activarlo, el malvado Firefox 3 les dirá que esa versión ya no sirve y que aún no hay una actualización que funcione como debe, por lo que no les servirá. Eso es sólo parcialmente cierto.
Lo que debemos hacer es instalar el Nightly Tester Tools y obligar al Firefox a aceptar la extensión que hemos instalado antes. Esto es para demostrarle quien manda.
Explicación redundante de lo anterior:
Cuando ya se han instalado ambos programas es necesario ir a la ventana de los add-ons (Tools/Add-ons), seleccionar el Sothink y hacer click en "Override all compatibility", esto hace que el Sothink funcione a la fuerza.
¡Listo! ¿Ahora cómo le hago para bajar videos?
Si haz hecho bien las cosas, al reiniciar el navegador verás, en la esquina superior derecha, este icono:
![]()
NO HAGAS CLICK EN ÉL. La primera reacción secundaria a la instalación forzada es que ya no se puede ver la lista de los videos que has visto, pero el conteo continúa.
¿Entonces sólo voy a ver cuántos videos he visto pero no cuáles descargar?
Más o menos. No debes hacer click con el botón izquierdo del mouse, sino con el derecho, entonces aparecen tres opciones:
- Video Capture Notification: Actívala cuando quieras guardar un video, sucederá algo similar a esto:
Esa ventana es un aviso de que hay un video que probablemente quieras descargar, si eso quieres, selecciona la carpeta y escribe un nombre para el video, si no, presiona cancelar. En ocasiones, la mayoría, tendrás que "refrescar" la página después de activar esta opción. No es muy recomendable tenerla activada todo el tiempo, a menos que no te moleste que el anuncio aparezca cada que veas un video.
- Show Sidebar: ¡No la actives jamás! Si lo haces, aparecerá un error que sólo podrás quitar cerrando la barra lateral que se ha abierto.
- Show Toolbar Button: Mantenlo siempre activado, de lo contrario desaparecerá el botón de la esquina superior derecha y añadirlo es un poco molesto.
Según esto, ya no hay nada que te impida bajar todos los videos que encuentres en las internets. Úsalo con moderación.
Detalles:
"Forzar" a que una extensión incompatible funcione puede traer algunas consecuencias como hacer un poco más lenta la carga del Firefox, pero eso sólo sucede al principio, una vez abierto, adiós problemas y hola videos.
Si el proceso te resulta complicado y no quieres instalar el NTT, puedes intentar esta otra opción, en teoría no hay mucha diferencia.
Etiquetas: notas
escrito por tazerk a las 10:43 |
tumblr
Si no estoy por aquí, es culpa de esto:
Etiquetas: propaganda
escrito por tazerk a las 16:31 |
Esperar es complicado cuando el clima no es del todo favorable para quienes rondan las calles
No había mucho por hacer aquellos días, sólo lidiar con el aburrimiento y no cansarse de sobrevivir.
—¿Adónde vas? —Preguntó él.
—¿Por qué finges que te importa? —Dijo ella.
—No finjo, de verdad me intriga. Aunque, si esto te facilita las cosas, podemos decir que es curiosidad simulada. O una manera distinta de hacer menos obvio lo mucho que me cuesta iniciar conversaciones. Tú elige.
—Necesito más opciones.
—La forma en que observas a las personas te hace lucir como una demente, ¿te lo habían dicho antes?
—No. La gente que conozco guarda sus halagos para ocasiones adecuadas.
—He escuchado algo de eso, cuesta trabajo ser disciplinado.
—Un poco. ¿Pero qué haces aquí? Hay mejores lugares en donde perder el tiempo.
—Me gusta este, probé en algunos otros, un par, de hecho, pero ninguno funcionó tan bien como este. Debe ser por la posición del sol.
—¿Cómo?
—Intentaba hacer una broma. Salió mal.
Con un poco de ingenio pueden encontrarse mil y un maneras para aprovechar una tarde calurosa. Esta no es una de ellas.
Etiquetas: efimerias
escrito por tazerk a las 16:30 |

